“Trabajo + malos hábitos = enfermedad”. Invierta los resultados busque mayor calidad de vida. Parte 3

clip_image002Por: Martha Luisa Gala Rodríguez

mlgala@uci.cu

Querido lector si su trabajo consiste en hacer esfuerzo físico, o en optar una misma postura por tiempo indeterminado está expuesto a padecer de afecciones en su espalda. Esta es una enfermedad que 8 de cada 10 personas padecen, es un malestar que se manifiesta más bien entre los 30 y 50 años generalmente. No está calificada como una afección profesional aunque si bien muchos de estos la padecen y puede volverse crónico en dependencia de la ocupación personal de cada doliente. Las personas más propensas a sufrir dolor son los trabajadores que se ven obligados a encorvar la espalda y flexionar el cuello (trabajadores de oficina, de cadenas de montaje, o costureras).

Alguno de los principales síntomas son una sensación lenta y continua o aguda y punzante, que causa rigidez y dificultad al estar quieto o al moverse, o dolor u hormigueo en las nalgas y en las piernas hasta la rodilla.

Estos dolores de espalda se pueden clasificar en dos tipos principales:

Mecánico: ocasionado por el rozamiento de las articulaciones, los ligamentos o los músculos de la espalda. Se extiende desde la parte más baja de la espalda irradiando a las nalgas hasta la parte superior de los muslos. Es un dolor no muy agudo que suele aparecer luego de trabajar en el jardín, levantar pesas o al realizar cualquier otro ejercicio.

Entre las principales causas podemos encontrar el mal estado físico, las malas posturas adoptadas, falta de ejercicios, malos hábitos de trabajo, exposición a la vibración producida por vehículos o maquinarias industriales, mal dormir, traumatismos, esfuerzos bruscos, ciertos deportes (esquí, automovilismo, etc).

Por pinzamiento: producida por irritación del nervio debido a una estenosis espinal o hernia de disco. El nervio ciático, que controla los movimientos de los músculos y las sensaciones de las piernas, puede provocar un entumecimiento en las mismas, con punzadas y dolor.

El padecimiento lumbar es ocasionado también por algunas enfermedades como son artrosis de columna, osteoporosis, espondilitis, infecciones (como problemas renales) y tumores. Los fumadores (son más propensos a sufrir dolores de espalda ya que la nicotina disminuye el flujo de sangre a las vértebras).

Existe un tercer dolor, que es el que se produce desde uno de los dos lados de la parte central de la espalda o debajo de la caja torácica; es menos común ya que puede producirse por problemas renales. Se acompaña también de decoloración y dolor en la orina.

La enfermedad del dolor de espalda puede ser prevenida como todas las demás, por mi parte te voy a brindar algunos consejos que te pueden servir.

En sentido general:

1. Debes controlar el peso corporal.

2. Use calzados cómodos y camine en posición erguida.

3. Evite los malos vicios como son el cigarrillo y el alcohol.

4. Realice ejercicios físicos principalmente de estiramiento en la región lumbar para disminuir el sedentarismo, mejorar la flexibilidad del cuerpo, aumentar la fuerza y el tono muscular.

Si estas en el trabajo:

1. Siéntate en una silla con respaldo alto, en la que puedas apoyar el cuello.

2. Haz pausas cada media hora más o menos para cambiar de postura y desentumecer el cuello.

3. Realiza ejercicios de rotación o un masaje en la zona mediante movimientos mediante ejercicios con los nudillos.

4. Evita gestos como sujetar el teléfono con el hombro o acercarse en exceso a la pantalla del ordenador.

5. Sitúate a una distancia adecuada de la pantalla, ya que, si te alejas demasiado, encorvarás demasiado la espalda siendo primordial que la mesa de trabajo no esté demasiado baja.

6. Evite levantar objetos pesados, en caso de hacerlo flexione las rodillas.

7. Procura no levantar los objetos por encima de la altura del pecho.

8. Carga los objetos pesados lo más cerca posible al cuerpo para que la carga quede equilibrada, y evita girar el cuerpo de forma brusca.

9. Siéntate apoyando bien los pies en el suelo y la espalda en el respaldo de la silla, manteniendo los hombros hacia atrás.

Si estas en casa:

1. Procura no pasar demasiado tiempo sentado/a en sofás o sillones acolchonados o suaves ya que aunque la postura resulte cómoda, impide la buena alineación de la columna y te obliga a tensar las cervicales.

2. En la cama, elige una almohada que permita adoptar una posición recta del cuello.

3. Cuando estés sentado/a, procura que tanto los brazos como la espalda estén bien apoyados, intentando no pasar demasiado tiempo en la misma posición.

4. Trate de no dormir mucho tiempo boca arriba y si no puede evitarlo coloque un almohadón debajo de las rodillas.

5. Si duermes de costado el almohadón debe ir entre las piernas para evitar que tus caderas tengan movimiento rotatorio aumentando la presión en su espalda.

6. Evite todo lo que pueda dormir boca abajo.

7. Flexione las rodillas cuando tiendas tu cama.

Si estas realizando tareas domésticas:

1. Empuja en vez de alar el carrito lleno de artículos o víveres comprados.

2. A la hora de barrer y fregar, procura que el palo de la escoba o de la fregona sea lo suficientemente largo como para que no tengas que inclinarte en exceso (las manos deben sujetar la escoba entre el pecho y la cadera). Al fregar los platos, asegúrate de que el fregadero está a la altura del ombligo.

3. Al limpiar los cristales o zonas que estén en alto, evita estirar el brazo en exceso. Es mejor que te subas a una pequeña banqueta o similar.

Algunos de los ejercicios que puedes hacer son:

Inclinación de pelvis: Acuéstate boca arriba sobre una superficie dura, con las rodillas dobladas y talones sobre el suelo, levanta las nalgas y contrae los músculos del estómago, mantente durante 10 a 15 segundos. Repite este ejercicio diariamente.

Abdominales: Acuéstate boca arriba sobre el suelo con las rodillas flexionadas. Coloca los brazos cruzados sobre el pecho y mete la barbilla. Levanta lentamente la cabeza y luego los hombros. Mantente durante 10 segundos y relaja; luego baja lentamente. Realiza 3 series de 10 movimientos.

Estiramiento de cadera y cuádriceps: Párate sobre un pie, con la otra pierna doblada en 90º, sostente el tobillo en la parte frontal, llévalo hacia atrás y el talón hacia las nalgas. Mantente durante 10 segundos, haz lo mismo con la otra pierna.

Estiramientos de la zona lumbar: Siéntate en el suelo con las piernas separadas y coloca las manos sobre las rodillas. Lleva las manos hacia los tobillos, hasta tocar los dedos de los pies. Acuéstate de espaldas con las rodillas dobladas. Sostente una rodilla con ambas manos y llévala hasta el pecho. Repite con la otra pierna.

Aumentar la flexibilidad de la espalda: Acuéstate boca abajo con los codos doblados y las manos sobre las orejas. Luego, levanta hombros y piernas al mismo tiempo sin doblar las rodillas.

Si ya padeces de estas afecciones debes visitar al doctor para que te haga un reconocimiento y a partir de este te recete el tratamiento más adecuado. No obstante podemos decir que existen dos tipos de tratamientos el Conservador (medicación y rehabilitación) y el Quirúrgico. El tratamiento al que serás sometido debe corresponder y dirigirse siempre a la causa específica del dolor, así como a las condiciones individuales de cada paciente.

En el tratamiento conservador el médico puede indicar analgésicos, calmantes, antiinflamatorios no esteroides (AINEs), relajantes musculares y ejercicios de rehabilitación. También puedes usar tratamientos caseros en caso de una lesión nerviosa como la aplicación de hielo para reducir el dolor y los espasmos musculares y la aplicación de calor para mejorar la circulación y curación, aunque médicamente lleva estimulación eléctrica del nervio; medicamentos con receta para aliviar el dolor, reducción de la hinchazón y relajación de los músculos.

Las lesiones de espalda más graves deben tratarse con inyecciones para aliviar el dolor o cirugía pero recuerda siempre hacer uso de las facultades de quien estudió para ello pues su médico es la persona calificada para poder tener éxito en cualquiera que sea la decisión tomada.

Bueno amigo lector espero que en este artículo encuentre algunas cosas que les sirva para evitar o tratar esta enfermedad tan común en las personas, ya que está presente en todos seas o no profesional que esté durante largas horas en su puesto de trabajo.

Este artículo no es más que el resultado a la investigación realizada a partir de los comentarios realizados por mis lectores en artículos anteriores quienes hablaban de su dolencia en la espalda. Confesarles que al realizarla aprendí a hacer algunos ejercicios que aunque no padezco de esta enfermedad si me sirven para mejorar mi calidad de vida pues pienso que el trabajo es importante pero que mucho más lo es mi estado de salud lo cual tendré si tengo buenos hábitos.

Materiales Recomendados.

Consultas Médicas del Granma.

alfabeta.Net

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