Compra, tira, compra: un ciclo de uso impuesto por el mercado

Obsolescencia Programada 1Por: Dunnia Castillo Galán

5-05–2013

Hace algún tiempo los hombres pensábamos que si progresábamos en las esferas de la ciencia y la tecnología también lo hacíamos socialmente, sin embargo, ya esa idea de evolución lineal ha desaparecido de nuestras mentes, pues hemos sido víctimas de creaciones humanas como las bombas atómicas, enfermedades de laboratorios, virus informáticos y otras, que han roto con el legendario mito de neutralidad de la ciencia expuesto desde el siglo XVll  por la Real Academia de Londres al ostentar, en su primer artículo, que “la ciencia es independiente de la moral, la política, el arte y la religión”.

Aunque no comparto completamente la idea “todo tiempo pasado fue mejor”, pues la evolución humana va superando con creces el desarrollo anterior, cada vez más se impone hacer altos en el camino de la evolución tecnológica para analizar los productos en función del ser humano y no del mercado, quien ha demostrado ser el todo poderoso Dios de la era.

La obsolescencia programada

La primera vez que escuché el término obsolescencia programada me pareció una idea algo disparatada. Cómo imaginar que el propio hombre que años atrás había creado refrigeradores  Frigidaire, lavadoras Eurika, batidoras Eta y así otros muchos equipos electrodomésticos y marcas que duraban más de 30 años, podría apostar ahora por productos de vida efímera planificada desde su propia creación.

Surgida en la década de los años 20´ producto de la Revolución Industrial, la obsolescencia programada u obsolescencia planificada constituye la programación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que —tras un período de tiempo calculado de antemano por el fabricante durante la fase de diseño— éste se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible.

Otro tipo de obsolescencia impuesta por el mercado y que es imposible dejar de mencionar viene de la mano de la moda y es la percibida, quien deja obsoleto a un bien de consumos, simplemente porque ha dejado de ser lo último. Una vez más la inducción al consumismo ocupa un lugar primordial, manipulando de ésta manera a la clientela a comprar nuevos productos de forma acelerada y sin necesidades reales.  

Comprar, tirar y volver a comprar, esta es sin dudas la fórmula que pretenden imponer las empresas, lo que evidentemente es igual a mayor cantidad de ventas y por supuesto,  de ganancias.consumo1

Vista de esa forma la realidad no parece tan mala -claro si usted es el propietario de la empresa-, pues si los  equipos duraran eternamente, las puertas de la quiebra siempre estarían abiertas.

Ahora, ¿se han detenido a pensar qué repercusión tiene el fenómeno de la obsolescencia programada en los individuos? ¿Imaginan qué siente una persona –de bajo nivel adquisitivo- que luego de 5 años ahorrando para comprar una lavadora que le haga menos duro el trabajo solo pueda disfrutar de sus servicios 4 años? Verdaderamente irrentable.

Sin lugar a dudas el objetivo de este fenómeno fue (y es) el lucro económico inmediato, obviando de todo el proceso al individuo y sus necesidades, el medio ambiente, la contaminación y sobre todo, la irracional explotación de los recursos naturales del planeta.

Sin pretender ser demasiado pesimista, si se quiere alcanzar niveles de desarrollo humano sostenibles en el tiempo, es imprescindible vislumbrar una cultura ética que nos permita salir de la prehistoria  -como afirmara Carlos Marx-, lo que es vital para nosotros y las futuras generaciones, si no queremos asistir al fin de la historia, y no precisamente respondiendo a determinado presupuesto ideológico como planteara el politólogo norteamericano Francis Fukuyama, sino indicando el fin de la especie humana.

Los misterios de una bombilla

Luchar contra el Dios mercado no es cosa fácil, pues este cuenta para su resguardo con un grupo de oligarcas cuya máxima es el signo del dinero. Un caso notable ocurrió en 2011 en España, cuando el ingeniero Benito Muros y otros colegas fabricaron una bombilla con garantía de 25 años, es decir,  sin esa fecha de estropeado programada que comparten, por pura cuestión de lucro, todos los aparatos electrónicos.

Benito MaduroTras más de 9 años de investigación, Muros junto a un grupo de ingenieros internacionales, ha desarrollado la tecnología y la fórmula para fabricar una línea de iluminación aplicada a la tecnología Led que tiene una duración de por vida. El hallazgo supone un nuevo concepto de modelo empresarial basado en la no obsolescencia programada.

Según los creadores del sistema de iluminación, este tiene un carácter ecológico, pues no contiene elementos perjudiciales para la salud y reducen hasta un 70% las emisiones de CO2 a la atmósfera por las centrales eléctricas, además de constituir el primer sistema de iluminación reparable del mundo. Residuo Cero, una filosofía que intenta cobrar fuerza en el orbe.

Sin embargo,  esta invención ha costado a Benito no sólo la amenaza a su vida si sigue adelante con la comercialización del equipo, sino también la de sus hijos: “Las distribuidoras nos dicen que viven de las que se funden y los grandes almacenes nos proponen duplicar su precio, a lo que nos hemos negado. Hemos tenido ofertas millonarias para no sacarla al mercado y amenazas de muerte, que están en manos de la policía”, comenta Benito en entrevista publicada en varios sitios web.

Ante el absurdo de esta historia, debo confesar que me cuesta imaginar el futuro deparado al ingeniero Adolphe Chaillet de la compañía Shelby Electrics, si viviese en esta época, pues fue este el diseñador de una bombilla que luego de 111 años, aún continúa encendida en un parque de bomberos en Livermore – Pleasanton (California)

Creada a fines de 1890, fue puesta en explotación a partir de 1901 y cambiada de lugar varias veces, hasta llegar a la estación de bomberos donde se encuentra actualmente desde 1976, irradiando luz de forma ininterrumpida las 24 horas del día. Ni siquiera los cortes de electricidad han podido impedir su trabajo, ya que está conectada a un generador electrógeno.

Esta bombilla ha sido declarada por el Libro Guiness de los Récords, como la más antigua conocida que aún funciona y es posible verla utilizando utilizando Internet, a través de la dirección www.centennialbulb.org/photos.htm, gracias a una cámara web instalada.la-obsolescencia-programada

Realmente parece ser que cuando se inventó la bombilla, los grandes fabricantes se dieron cuenta de que, si ofrecían un producto que durara años, el negocio no sería rentable ya que la gente no seguiría necesitando bombillas. Así que decidieron crear un filamento luminiscente que, al cabo de cierto tiempo, se rompiera. De este modo, el consumidor seguiría comprando bombillas toda su vida, aunque evidentemente la bombilla de Livermore  se fabricó antes de esta decisión.

Movimiento Sin Obsolescencia Programada (SOP).

Todo empezó con un viaje de Benito Muros en el año 1999 a los Estados Unidos, cuando tuvo la oportunidad de ver la bombilla del parque de bomberos de Livermore, lo que generó en él un sentimiento de indignación, al  pensar que nos toman el pelo de forma permanente y premeditada, para someternos a un modelo económico basado en el consumo por el consumo.

Si en aquella época con la tecnología existente ya se podía fabricar una bombilla que durara 100 años, ¿por qué ahora no?, plantea el ingeniero, quien se dedicó a partir de entonces a investigar el por qué ahora los aparatos electrónicos cada vez duran menos.

Amén de las amenazas enviadas a Maduro al sacar al mercado su bombilla, este ha mantenido su postura de luchar contra la obsolescencia, y para ello ha fundado la asociación Sin Obsolescencia Programada (SOP), un movimiento ciudadano o plataforma social que pretende acabar con este fenómeno, creando un nuevo sistema en el  que los productos estén diseñados y hechos para durar siempre y que no nos obligue a gastar innecesariamente, siendo más respetuosos con nuestro planeta.

Según el español, SOP tiene tres objetivos: difundir qué es la Obsolescencia Programada y cómo nos afecta, tratar de poner en el mercado más productos Sin Obsolescencia Programada con el fin de forzar la competencia y el tercero -al que voy a dedicar el resto de mi vida, plantea- es luchar por aunar todos los movimientos sociales para tratar de cambiar este modelo económico actual.

Aunque se ha iniciado en Europa a través de España, los planes del movimiento son extenderse hacia el continente sudamericano, a países como Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, así como a EEUU (Florida y California).

Una vez más es apreciable como el consumo es el corazón del sistema en que vive el mundo de hoy. La gente necesita comprar cosas porque sencillamente se les induce, haciéndoles creer que las necesitan y que si no compras no son dueños de nada y por consiguiente, no valen mucho.

Nos hemos convertido en un mundo de consumidores, donde la identidad primaria no es ser madre, profesor, ni granjeros sino meros consumidores, y lo peor es que al poco tiempo de haber adquirido un producto este se convierte en basura, pues las obsolescencia programada y percibida unidas a la publicidad, nos invitan a consumir más y más productos que en realidad el ciudadano no necesita, pero estos son los pilares de la economía actual.decrecimiento

¿Cómo desmontar la locura del usar y tirar? Una interrogante verdaderamente difícil, pues las publicidades contribuyen a que seamos infelices con lo que somos y tenemos, induciéndonos a solucionar esto solo si salimos de compra. Aunque aumentan las cosas, pero disminuye la felicidad.

Como expresara Benito Maduro: “No serán los políticos [quienes pongan freno a esta evidente manipulación], deben ser los ciudadanos quienes impulsen el cambio; pero no es tan difícil: tenemos las redes sociales y hemos de ponernos de acuerdo. ¡Intentémoslo al menos!”

Materiales recomendades:

Documental “Comprar, Tirar, Comprar” sobre las características de la obsolescencia programada

Página del movimiento Sin Obsolescencia Programada (SOP)

Todos los aparatos electrónicos están programados para morir

Residuo Cero. El camino a seguir

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4 pensamientos en “Compra, tira, compra: un ciclo de uso impuesto por el mercado”

  1. Uno de los principales atributos del capitalismo, donde el capital por encima de todo, he llegado a pensar que las personas que están detrás de estos procesos como nacen con ellos ni siquiera son consientes de todo lo que causan ni lo hacen por ser malas personas sino por que es lo único que conocen y no le muestran nunca una alternativa distinta. Por eso es tan importante dar a conocer a todos la importancia del ahorro y como dijo Fidel mientras estaba en el presidio: valdré menos cada día que sienta la necesidad de más cosas para vivir.

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  2. El mercado es muy competitvo y cuando surge una avance tecnológico de este tipo, nadie quiere que salga al mercado porque saben que los demas productos pertenecientes a esa línea de uso, se pueden ir abajo y tener pérdidas millonarias.

    Lo que muchos de esas personas no entienden es que ese avance pude ser beneficioso para el medioambiente, evitando tener que producir tanta energía a diario, pero esas palabras esas personas no las entienden, solo entienden lo que siginifica dinero.

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