Planchando la historia

Plancha china antigua
Plancha china antigua

Yelena Ortega Ferrero (yferrero@uci.cu)

A partir de la introducción de las tecnologías en todas las ramas de la vida social del hombre, muchos equipos y objetos sufrieron grandes transformaciones con el objetivo de facilitar y mejorar el trabajo humano.  La aplicación de las tecnologías se vio reflejada en equipos como la plancha de ropa tan necesaria en un hogar, la misma data del año IV a.c y las cuales en un principio solo era un hierro de forma cilíndrica el cual era calentado previamente para alisar sus vestimentas. Según cuenta la historia en el siglo X los vikingos usaban prendas libres de arrugas, empleando una pieza de hierro en forma de hongo invertido la cual pasaban por encima de la ropa húmeda,  incluso usaban pliegues, los cuales eran símbolo de clases sociales, ya que los campesinos no empleaban su tiempo en hacer pliegues, mientras que los adinerados poseían sirvientes y esclavos que se encargaban de este trabajo, lo cual denotaba distinción de clases en materia de atavío.

 

Por su parte en el continente europeo también surgieron algunos objetos hechos con mármol, vidrio y madero que eran utilizados como planchas pero enfriadas ya que el empleo de goma para almidonar no permitía el uso del calor. Ya en el siglo XV, se comenzaron a usar las llamadas “caja caliente” provistas para ser rellenas con carbón o ladrillos calientes, mientras que otros los menos apoderados usaban una plancha de hierro con mango calentada al fuego, lo cual en muchas ocasiones manchaba la ropa de suciedad.

 

A esta generación de planchas le sucedieron otros sistemas de calentamiento por medio de agua hirviendo, gas e incluso alcohol. Cuando se instaló la iluminación de gas en los hogares, en el siglo XIX, muchos inventores idearon planchas calentadas con esa forma de energía, pero la frecuencia de los escapes, explosiones e incendios aconsejó llevar las ropas arrugadas. Muchas modistas tuvieron accidentes con este tipo de plancha a gas de nafta, dada la alta volatilidad de la nafta blanca.

 Muchas fueron las innovaciones a lo largo de varios siglos pero no fue patentada  hasta el 6 de junio de 1882 que el estadounidense Henry Seely se acercó a la oficina de patentes Nueva York para presentar los planos de una plancha eléctrica, la misma tenía espiras poco resistente al calor y refrescaba rápidamente, por lo que sufrió cambios por otros inventores de la época.