La nanomedicina ya es hoy una realidad

foto_nota(7)

Por: José Carlos Pérez Zamora

La salud ha sido uno de las principales preocupaciones del ser humano desde el principio de su existencia, por lo cual ha sido uno de los campos donde más se ha invertido, haciendo posible la evolución en las investigaciones e innovaciones desde equipos tan básicos como el estetoscopio hasta otros electrónicos de complejos funcionamiento como el TAC (tomografía axial computarizada), que han servido para diagnosticar y tratar enfermedades antes imposibles de detectar.

Este avance ha sido capaz gracias al desarrollo de la física y la ingeniera así como a la aparición de nuevos materiales que han hecho realidad la imaginación de estos profesionales. Es en este contexto que surge la nanomedicina, rama de la nanotecnología que permite curar enfermedades desde dentro del cuerpo y al nivel celular o molecular.

Dentro de los avances científicos más significativos en este campo científico se encuentran los biosensores, nuevas formas de administrar medicamentos más directos y eficaces, así como el desarrollo de nuevos materiales para injertos, entre otros.

El biochip y las nuevas tecnologías de la biomedicina empiezan a sustituir los diagnósticos basados en pruebas descriptivas como los recuentos sanguíneos, la comprobación de temperatura corporal y el examen de los síntomas. Con el biochip es posible conseguir en poco tiempo abundante información genética tanto del individuo como del agente patógeno, que permitirá elaborar vacunas, medir las resistencias de las cepas de la tuberculosis a los antibióticos o identificar las mutaciones que experimentan algunos genes y que desempeñan un papel destacado en ciertas enfermedades tumorales, como el gen p53 en los cánceres de colon y de mama.

Una de las aplicaciones más importantes de la nanomedicina, aunque no está demasiado extendida por estar aún en fase de experimentación, es la reconstrucción y reestructuración de huesos y músculos. Esto se podrá llevar a cabo a través del empleo de nanorobots programados para identificar fisuras, reparándolas de dos maneras: un proceso de aceleración de la recuperación del hueso (o músculo) roto o fundiéndose con el propio hueso (o músculo) roto.

Unas nanopartículas magnéticas recubiertas con una molécula dirigida especializada, han sido capaces de reconocer células cancerosas en ratones y expulsarlas del cuerpo. Los autores del estudio, investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia, esperan que esta técnica proporcione, algún día, un modo de detectar (y, posiblemente, incluso tratar) el cáncer de ovario metastático.

Por otra parte el investigador estadounidense Robert A. Freitas Jr., describe las formas tempranas de nanocirugía celulares que se están explorando actualmente utilizando pipetas, microscopios de fuerza atómica (AFM) y femtolasers. Un femtoláser actúa como un par de “nano-tijeras” por vaporización del tejido local, dejando los tejidos adyacentes ilesos.

Sin lugar a dudas, las aplicaciones médicas de las tecnologías nano escalares tienen el potencial de revolucionar el cuidado de la salud al brindar poderosas herramientas para diagnosticar y tratar las enfermedades desde un nivel molecular.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s