Facebook, luego existo…

Facebook, luego existo…

Por: Rosa Fernánez

Sí, ya sé. El título lo tomé de un grupo que existe en Facebook, nada grave -creo- a instancias del plagio. Cuando menos, una muestra de cuánto puede condicionar el pensamiento la red social creada por Mark Zuckerberg.

Con la aparición de Facebook, los espacios de socialización habituales, se redujeron a un chat, una publicación, un Me gusta o una etiqueta y ojo no absolutizo la cuestión, no es que el parque real desapareciera, solo que de cierta manera la red social, intenta sustituirlo.

 Cuba, a pesar de los problemas de conectividad que impone el bloqueo y del inmenso pergamino de problemas que cuando se abre arrastra, no se excluye del asunto. Los que de una manera u otra tienen acceso ya sea a través de sus centros de estudios o trabajo o desde la propia casa dejan su impronta en las comunicaciones por esta vía ¿”alternativa”?

 A la sazón del cuestionamiento de porqué algunos no están inmersos en Facebook que suma cada vez más miembros a su lista, están algunas condicionantes como la conectividad, la privacidad, el tiempo dedicado a…; el desconocimiento, el analfabetismo tecnológico o simplemente la renuencia total a exponerse en esta red.

 El asunto, tiene sus pro y sus contras, como casi todo en esta vida y vienen a engrosar la lista negativa cuestiones como la comunicación, pues aunque pudiese parecer una idea antagónica, a pesar de estar diseñado para acercar, facilitar, crear nexos, en fin, comunicar, a veces la comunicación en el mundo real, se pierde a causa de Facebook, pues si bien sirve para acercar a personas que están en continentes separados, aleja a los que están a dos burós de distancia.

 Le sigue la privacidad. El miedo a quedar expuestos. La zozobra de saber que alguien puede entrar, husmear, saber y sufrir el acontecimiento de la irrupción a tu cuenta, con sentimientos parecidos a descubrir a un ladrón corriendo con tus pertenencias en la noche.

Existen los “amigos” (queda por definir el término para la red) que pueden volverse impertinentes, etiquetarte en publicaciones con las que no estás de acuerdo y en el peor de los casos resultar ser acosadores o algo así de raro.

La posesión de amigos en Facebook es proporcional a las solicitud de amistad que envíes o que recibas y no necesariamente, estos deben ser siquiera, conocidos o haber coincidido en espacio físico contigo, alguna vez, incluso hasta en algunos casos resultan ser personas que vemos a diario en el barrio o la escuela y solo por esta vía se dignan a interactuar.

Está también el dilema de las relaciones y las rupturas provocadas ante la comprobación de un ciber affaire que incluye a Facebook junto a los mensajes de texto, en el saco de las razones por la que tu pareja decidiría abandonarte.

 El hecho de tener a tu familia como amigos y tener que domar el tema de la identidad múltiple, pues lo que sería bueno que conociera de ti, tus compañeros de clase y demás, tu familia nunca lo aprobaría y así una lista de razones que en casos apocalípticos, anuncian la desaparición de esta red social.

Las imágenes que exhiben en la red social, sus usuarios, demuestran lo preocupado que podemos estar por mostrar al mundo la mejor de las caras, por lo que a toda costa se tratará de sacar la selfie más significativa donde salgamos despampanantes, son pocas las personas que suben a Facebook imágenes en las que se encuentren en sus peores momentos.

Facebook es una red social que atiende y manipula nuestros gustos y no es pura casualidad que a la derecha se desplieguen páginas que coinciden con nuestras preferencias, pues el asunto del cartelito de Es gratis y lo seguirá siendo queda justificado, por las compañías que ingresan millones a las cuentas de los accionistas de la red social.

 La agenda informativa en la actualidad, de cierta manera también queda mediada por Facebook, pues las noticias que son publicadas en blog o en revistas institucionales en dependencia de la acogida y la relevancia, son publicadas en esta red y llegan en un formato interesante a los usuarios.

 Facebook alienta y trabaja sobre los deseos de protagonismo, fama, de muchos que encuentran en esta plataforma azul, la manera de enseñar a toda costa su mejor cara. Les brinda la posibilidad de fabricarse una máscara en un sitio donde muy pocos exponen sus miedos, sus problemas y se venden como quieren ser, siguiendo los paradigmas de otros que como ellos, forman parte de este juego.

 Los medios se incluyen en las redes sociales, en un mundo donde se hace inevitable, pertenecer y participar, pero en medio de esto hay que saber que estos tienen como parte de su inclusión a la red la responsabilidad de verificar fuentes y gestionar de manera eficaz estas redes.

Ahora bien, apartemos la nube negativa y comencemos a enumerar las bondades, la razón por la que vale la pena, “pertenecer” y que nos hace – siempre que se pueda- cargar esta página.

 Para empezar, constituye, sin dudas un modo eficaz, rápido y gratis de comunicarnos con el mundo. Es una manera elegante de dar el toc toc a las puertas de la aldea global. Constituye un puente entre países y representa una manera de conocer otras realidades.

 Facebook, divulga, comunica, informa o desinforma y ayuda a publicar puntos de vista. Exhorta al debate a través de los comentarios. Se ha convertido, en una manera de decir, probada, que va más allá de la prensa, de lo institucional para caer a veces en un vulgar cotilleo.

 Ayuda a encontrar desde amigos de los que no conocíamos su paradero, en muchos casos por razones migratorias, hasta el amor -sí, el amor- no se asombren los conservadores pero a Facebook más de una persona le debe su actual relación que en ocasiones hasta terminan en boda.

 Así como la televisión no negó a la radio, no acabó con el cine, no dejó olvidada la prensa plana; las redes sociales no se niegan entre sí. Cada una está diseñada con sus herramientas que pueden ser útiles en algunos casos más que en otros, en dependencia de la finalidad que queramos darle.

El invento nacido en los dormitorios de Harvard, puede ser utilizado como una plataforma de debate sobre temas con los que los usuarios divergen en ocasiones. La finalidad de los mensajes publicados puede traer caos en la red y existen, porque internet puede ser un campo minado, montones de vestigios de este asunto.

 Lo que en una red social se publique, si bien puede condicionar, de alguna manera el pensamiento de algunos, no es garantía de influencia en las actitudes de otros receptores activos que no son fáciles de manipular. 

 Porque Facebook te anuncie que lo ideal sería andar rasurados todo el tiempo, tanto hombres como a mujeres -segura estoy-, no correríamos en masa a dejar las cabezas libres de cabellos. La razón nos dice que hay que cuestionar, indagar, profundizar.

 La utilidad queda clara. Se quedan aún muchas cuestiones por mencionar. Pulgares azules darán Me gusta a mis ideas y comentarios las destruirán, porque así es Facebook, un coliseo virtual donde a veces los leones, somos nosotros.

 Cuentan que en tiempos de su creación a Zuckerberg le cuestionaron: ¿Quién querría compartir sus datos con el mundo entero? La respuesta la están dando millones de usuarios, que exponen su vida entera en esta platafforma (y de paso le facilitan el trabajo a los que espían). Ahora mismo la cifra asciende en lo que escribo esto, porque en la actualidad, en gran medida, la gente cree que para existir, hay que estar en Facebook.

(Tomado de Cubasí)

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