Sony: cuando alguien saca el gato de la bolsa

sony-pictures-hackeoPor: Enrique Dans/ Tomado de su blog personal

El reciente hackeo a Sony Pictures, que consiguió extraer todo tipo de datos, documentos y comunicaciones de la compañía, está poniendo de actualidad un tema que me resulta muy interesante: qué pasa con la información que es puesta en circulación tras un evento de este tipo.

Si no has seguido el tema con cierto detalle, el mejor resumen cronológico de los eventos acaecidos en Sony desde finales del mes pasado lo he encontrado en The Next Web: básicamente, los atacantes, sobre cuya identidad y procedencia ha habido numerosas especulaciones por lo general poco concluyentes, han conseguido acceso a todos los niveles de la organización, y han puesto en circulación desde guiones de próximas películas hasta toneladas de correos personales que han permitido extraer datos de todo tipo, desde anécdotas hasta teléfonos privados, pasando por tratamientos extremadamente cuestionables de temas de diversa índole.

Lo interesante del tema, desde mi punto de vista, surge cuando Sony contacta a diversos medios y agencias y les envía una advertencia conminándoles a no cubrir y a destruir toda información que hayan podido obtener a partir de la intrusión que han sufrido. ¿Realmente puede hacerse algo así? ¿Puede apelarse a un origen ilegítimo o indebido de los datos para lograr una censura de su cobertura mediática? ¿Y si lo revelado en esos datos es claramente inmoral, ilegal o de alguna manera indebido? Recientemente hemos vivido episodios como el de la obtención de fotografías personales explícitas de las cuentas de varias actrices: un amplio número de medios se puso tácitamente de acuerdo para no utilizar esas fotografías, y aunque éstas pudieron obtenerse libremente a través de diversos repositorios en la red y aún hoy están fácilmente disponibles, se evitó un cierto nivel de daño a la reputación de las afectadas creando en torno al tema una cierta censura autoimpuesta por muchos medios. Lo mismo sucedió con respecto a los crímenes del estado islámico: las horribles imágenes de decapitaciones fueron silenciadas por la mayoría de los medios, que sencillamente, se negaron a emitirlas para evitar dar cobertura – e indirectamente, incentivo – a semejantes acciones.

En la actualidad, tenemos desde ese tipo de situaciones, en los que los estándares morales de personas de muy diversas organizaciones actúan para dar lugar a un silencio informativo, a otras en las que esto resulta poco menos que ridículo: que las cámaras de una retransmisión deportiva “ miren hacia otro lado” cuando tiene lugar una invasión del campo por parte de un exhibicionista es sencillamente absurdo, dado que el exhibicionista de turno está perfectamente satisfecho con tener a un campo con varias decenas de miles de personas viéndole en directo – que no vamos a conseguir que se tapen los ojos o miren hacia otro lado, nos pongamos como nos pongamos. La situación de Sony Pictures cae dentro de este mismo supuesto: una compañía que ha sido víctima de un ataque, pero que no solo se ha hecho en muchos sentidos acreedora del mismo por concentrar los odios de muchísimos usuarios a los que lleva años insultando, sino que además, revela unas tácticas y unas actuaciones completamente reprochables que pueden comprobarse simplemente consultando la información que los ladrones de información han puesto en circulación.

Esto es como lo que me decían las abuelas: “ ponte siempre ropa interior limpia, que nunca sabes cuándo y en que situaciones la vas a tener que mostrar” … hace muchos años que Sony Pictures no solo no lleva la ropa interior limpia, sino que se dedica a afear la que llevamos los demás, acusando a sus clientes de tener escasa catadura moral o de, simplemente, hacer uso de la tecnología existente y ampliamente implantada para hacer cosas que la empresa pretende no permitirles hacer, como si eso fuese realmente posible. Ahora, vienen unos atacantes – cuyas acciones obviamente no justifico ni comparto en modo alguno – y exponen en público las vergüenzas de la compañía. ¿Pretendes que no se vean? ¿Quieres que surja un pacto tácito para silenciar en los medios aquello que te perjudica? Lo siento, no va a ocurrir. El “ estilo” (o falta de) Sony Pictures aparece aquí en todo su esplendor: no trata de pedir por favor a los medios que eviten tratar esa información, sino que intenta lanzar a sus abogados contra ellos y amenazarlos con posibles demandas. A ver, ¿realmente quieres que te ayudemos silenciando tus malas artes y tus problemas solo porque la información sobre ellos tiene un origen claramente ilegítimo? Lo siento, habértelo ganado con tus acciones anteriores. Una vez que el gato ha salido de la bolsa, estoy autorizado para encontrarlo, utilizarlo, publicarlo, comentarlo o incluso ridiculizarlo. La vida es dura. Quien siembra vientos, recoge tempestades.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s